LA MAGIA DEL EMBRUJO – LA MAGIE DE L’«EMBRUJO»

LA MAGIA DEL EMBRUJO – LA MAGIE DE L’«EMBRUJO»

LA MAGIA DEL EMBRUJO

Hace mucho tiempo en un bosque, donde vivían muchos animales rodeados de árboles, arbustos, flores, flores y de mucha agua, ocurrió la siguiente historia:

Cuenta un señor curie, que una noche mientras contemplaba una lluvia de estrellas, vio salir del estanque una figura de humano que se dirigía a la quebrada. Entonces el curie sorprendido fue a llamar a la gallina que estaba durmiendo para que lo acompañara a ver qué estaba sucediendo.

La figura de humano estaba controlando el agua con sus manos para que saliera más agua, la cual se dirigía a las nubes y se estaban formando unas estrellas, que se fueron poniendo transparentes y caían en forma de agua.

Los árboles absorbían el agua cambiándolas de color, formando un hermoso arco iris. La figura de humano volvió a desaparecer por el estanque regando todos los árboles de “El Embrujo” a su paso. Desde entonces, cuenta la leyenda que en las noches oscuras los árboles cambian de color y por eso las estrellas tienen todos los colores.

 

LA MAGIE DE L’«EMBRUJO»

Il y a très longtemps, dans une forêt peuple d’animaux, d’arbres, d’arbustes, de fleurs et de beaucoup d’eau, commença l’histoire suivante:

Une nuit, nous raconte Monsieur Cochon d’Inde, alors qu’il contemplait une nuit d’étoiles filantes, il vit une forme humaine sortir de l’étang et se diriger en volant vers la rivière. Très surpris, le cochon d’Inde couru réveiller la poule pour qu’elle l’accompagne résoudre ce mystère!

La forme humaine était en train de contrôler l’eau pour qu’il en sorte toujours plus de la rivière et qu’elle se dirige vers les nuages.

 Une fois au ciel, les gouttes se transformèrent en étoiles puis devinrent transparentes et retombèrent sous forme liquide. Les arbres absorbèrent alors cette eau, la changeant de couleur afin de former un magnifique arc-en-ciel.

D’un coup, la forme humaine disparut à travers l’étang en arrosant tort les arbres de l’ «Embrujo» sur son passage. Depuis ce jour, la légende raconte que, la nuit, les arbres changent de couleur et que c’est pour cela que les étoiles brillent de mille feux dans le ciel.

 

Autores

Grado Primero

Trabajo realizado en la Historia de la Religiones

 

EL MISTERIO DE LA GALLINA Y LOS HUEVOS PERDIDOS

EL MISTERIO DE LA GALLINA Y LOS HUEVOS PERDIDOS

Había una vez una gallinita que estaba muy feliz acostadita calentando sus seis huevitos.

Un día una niña llamada Antonia la descubrió y le dijo a sus amigos que hicieran mucho silencio para que la  gallina no se fuera. Entonces, los niños la trataron muy bien, con amor y cuidados. Pero un día cuando los niños llegaron a visitar a la gallina encontraron algo muy extraño, sólo había un huevito y los otros huevitos habían desaparecido y la gallinita se fue a buscarlos muy triste,  los buscó por el corredor, por la maison des animaux, y por todos lados pero no los encontró. Entonces, se devolvió a la casita muy triste, pero cuando abrió la puerta ahí estaban los huevitos debajo del mueble y ella se puso muy feliz y cuidó muy bien a sus huevitos hasta que nacieron los seis pollitos. Fin

PARA SIEMPRE…

PARA SIEMPRE…

Parece que va a llover, detesto que llueva, me hace recordar la última vez que lo vi y la última vez que escuché su voz: María, te propongo un juego, no

podemos hablar, ni vernos, ni siquiera escribirnos durante dos semanas. –me

dijo-.

No entendí su juego, pero acepté, me dijo que tenía un buen propósito.

Con los primeros días me di cuenta de que lo amaba más de lo que me

imaginaba, pues sentía la necesidad de llamarlo, y de preguntarle cómo había

estado su día. Al final de la primera semana quise acabar con su juego, así que

le escribí un mensaje: Daniel, tú ganas. En esta semana no podía parar de

pensar en ti y de querer verte y abrazarte con mucha fuerza, imagina lo que

pasaría si hago esto una semana más. Te amo y no puedo vivir sin ti, me

matan las ganas de verte y estar contigo.

No pude enviar el mensaje, no lo quería dejar ganar.

Cuando pasó la segunda semana estaba muy emocionada por ir a verlo, tanto

que le compré una enorme caja de chocolates. Me demoré mucho

arreglándome, quería que me viera muy linda luego de haber pasado mucho

tiempo sin vernos. Estaba abriendo la puerta de mi casa para salir y vi  que

tenía correspondencia, en ese momento no me importó, lo único que quería era

ver a Daniel. Al llegar a su casa timbré muy emocionada, y sentí mariposas en

el estómago, pero nadie abrió la puerta. Esperé mucho tiempo y no me abría

nadie, así que me fui para mi casa.

Al llegar le escribí, y tampoco me contestó. En ese momento sentí que yo no le

importaba lo mismo que él a mí, y que al parecer él no estaba tan emocionado

de verme. Me acosté en mi cama con una mezcla de rabia y tristeza, solo podía

esperar a que me respondiera. Estando acostada recordé que aún no había

leído la correspondencia, así que salí de mi casa para recogerla. Nada me

interesaba, facturas… promociones… y llegué a una que decía “De: Daniel.

Para: el amor de mi vida” en ese momento volví a sentir las mismas mariposas

que sentí cuando fui a su casa.

Entré a mi casa y me senté en mi cama muy ansiosa por ver que decía la carta,

comencé a leerla: ¡amor! ¡Bien hecho, lo lograste! Ahora sabes que puedes vivir

sin mí. Hace unos días me diagnosticaron cardiopatía, una enfermedad mortal.

María, quiero que sepas que te amo con todo mi corazón, conocerte no fue

algo bueno, fue lo mejor que me ha pasado. Nada me hizo más feliz que poder

estar contigo, eres la persona más alegre que conozco, y eso no debe cambiar,

así que no llores por que terminó, sonríe por qué sucedió. Vive, disfruta, se

feliz. No debes morir por mí, vive por los dos, y siempre recuerda que esto no

es un adiós, es un hasta luego. No pienses que me he ido, si algún día visitas

mi tumba no llores, solo imagina que estoy durmiendo, te visitaré con el alma,

te abrazaré con el viento y te besaré con la lluvia. Mi cariño es infinito y mi

amor es verdadero. Ahora solo debes hacer este juego hasta que el destino

nos vuelva a cruzar, tú eres capaz. ¡te amo!

En ese momento lloré más de lo que había llorado en toda mi vida, digo,

¿cómo le dices adiós a quien te hace vivir? Me sentí destrozada, nunca había

sentido tanto dolor como el que sentí aquel día.

Detesto la lluvia.

 

Autora

Salomé Porras

Grado sexto