logo
logo
La maison du soleil

Criterios básicos

La pedagogía del Colegio Colombo Francés se orienta a que durante el proceso de formación los estudiantes construyan criterios propios, asuman de manera activa una posición frente a los problemas que surgen de la convivencia o el conocimiento y se sientan y sean responsables de sí mismos, de su aprendizaje y su entorno.
Se busca que los estudiantes tomen conciencia de sus procesos y en consecuencia obren de manera protagónica, formulando preguntas y buscando respuestas de manera proactiva y con rigor, sin dar lugar a la especulación.

Los mínimos básicos de toda la comunidad educativa para la generación del ambiente propicio para el aprendizaje en este medio social y para la sana convivencia en la sociedad en general son:

Respeto

Es la esencia de las relaciones, donde al otro se le reconoce como igual y se le presta atención, es decir, se le tiene en cuenta. Más que criterio de convivencia, es un factor fundamental de la responsabilidad. Así, la formación en el respeto es punto de partida y requisito para lograr la formación en la autonomía personal.

Responsabilidad

Entendida como el cumplimiento del deber basado en el respeto a sí mismo y, sobre todo, de los derechos de los otros, lo que implica la asunción de normas sociales y la comprensión de que es necesario responder (ante sí mismo y ante los demás) por las conductas propias.

Autonomía

Significa pensar y actuar por sí mismo (esto es, sin necesidad de requerimiento externo), con sentido crítico y teniendo en cuenta puntos de vista diferentes. No es sinónimo de individualismo, pues requiere intervención y reciprocidad, y por lo tanto se nutre de las relaciones entre individuos y el respeto que de allí surge.

Solidaridad

La autonomía personal en un marco social toma la forma de solidaridad: un principio de apoyo mutuo, fundamentado en la primacía del interés colectivo sobre el particular. Integra conceptos y prácticas tan propias de la filosofía Colombo Francés como la cooperación, compañerismo, respaldo y, en últimas, fraternidad.

Comunicación

Si la sociedad en su conjunto es la red y los individuos son los nodos de la misma, la única manera posible de interacción entre cada uno y el colectivo la constituye la comunicación: por definición, es una forma de conexión con el otro, lo cual implica intercambio.

Es un sistema complejo, pues no solo implica mensajes sino calidad de relaciones para que estos sean posibles y la interacción, fluida. Por tanto, una buena comunicación es vital para el funcionamiento de un engranaje curricular basado en el armónico intercambio social como plataforma para la construcción y circulación del conocimiento, y mucho más allá de eso, para el adecuado funcionamiento de la sociedad a cualquier escala en términos de convivencia.

Participación

Es una forma de particularizar en cada individuo el ejercicio de la comunicación, pues quien no participa no es un nodo sino un ente aislado: por definición, no hace parte real del colectivo, aunque lo sea físicamente. Así preguntar, debatir, explicar, proponer y toda forma de intercambio respetuoso de ideas es una forma de aportar a la solución de problemas de construcción de conocimiento o de cualquier otro tipo.

Voluntad

Requisito esencial para el cumplimiento de todos los anteriores criterios: querer hacer. Es la libre facultad de decidir. Así, el libre albedrío (la posibilidad de elegir entre varias opciones) ha de ser responsable, pues obra desde la autodeterminación pero en el marco de intereses tanto personales como colectivos. Entonces también trae consigo esfuerzo físico e intelectual, pues de lo contrario la actuación implicaría solo el nivel del instinto.

Dignidad

Conlleva juntamente los conceptos de autoestima y decoro y la cualidad de ‘ser merecedor de algo’, no como mérito sino como consecuencia de una voluntad responsable. La autovaloración y la autocrítica son elementos básicos para, desde una actuación digna, construir y practicar una postura ética.